La Iglesia de Cristo

El Camino Hacia la Restauración

El Camino Hacia la Restauración. – Jimmy Cating
Traducido de la página: http://www.christianlandmark.com/2011/07/15/the-road-to-restoration/

por Daniel B. Rodriguez.

En el siglo diecinueve, hombres como Barton W. Stone, Thomas y Alejandro Campbell guiaron un movimiento al cual se le conoce como el Movimiento de Restauración. Fue llamado de tal forma porque estos hombres, y otros más se molestaban por tanta división religiosa, causadas por doctrinas de hombres y se dieron a la tarea de restaurar el Cristianismo del Nuevo Testamento al predicarles a todos que regresaran a la Biblia solamente. Más sin embargo, este no fue el primer movimiento de restauración. En la Biblia, desde el principio hasta el final, habla sobre el tema central de la restauración. En Nehemías capítulo 8, encontramos varios principios dignos de ser mencionados que ayudarán a llevar a cualquiera, sin importar el siglo en el que viva, a restaurar una relación con Dios.

Eventos Previos
Por causa de los pecados de los Judíos, Dios dejó que se los llevaran cautivos a Babilonia. En el año 606 a.C. (antes de Cristo), Babilonia deportó a los ciudadanos de Judea y así empezar los setenta años de cautividad de los cuales ya había profetizado Jeremías y otros profetas. Después de la primera deportación vinieron dos más, una en el año 596 a.C. y la ultima en el año 586 a.C. donde también la ciudad entera de Jerusalén fue destruida incluyendo el templo sagrado. Más sin embargo, en el año 539 a.C. el rey de Persia, Cyrus, derribó el reinado de Babilonia. Después de conquistar a Babilonia, Cyrus autorizó que un remanente del pueblo de Dios regresara a su tierra natal (2 Crónicas 36 y Esdras 1). Los libros de Esdras y Nehemías describen un movimiento grande de restauración que se llevó a cabo cuando los Judíos regresaron a Palestina.

 

Así como había tres deportaciones de Judea a cautividad, también había tres regresos a Judea de cautividad. Zerubabbel y 50,000 Judíos regresaron a Palestina en el año 536 a.C. (Esdras 2). El reconstruyó el templo e intentó restaurar la adoración a Dios en el año 516 a.C. En el año 458 a.C. Esdras inicio la segunda restauración a la adoración a Dios (Esdras 8:1-20). Más sin embargo, la ciudad de Jerusalén seguía en ruinas. En el año 445 a.C., durante el reinado del rey de Persia, Artajerjes, dejó que su copero iniciara el tercer grupo de cautivos de regreso a Judea. La prioridad del copero del rey, Nehemías, era reconstruir las paredes de Jerusalén. Aunque la tarea era muy grande y con muchas oposiciones, llego a reconstruir las paredes en 52 días (Nehemías 6:15). Aunque era desalentador todo esto, no era suficiente reconstruir la ciudad. Las personas tenían que reconstruir su relación y compromiso con Dios. En Nehemías 8, leemos sobre el esfuerzo que pusieron al hacer esto mismo.

 

Traer el Libro
Después de una semana de haber reconstruido las paredes, estos Judíos iban hacer lo que no se había hechos desde hace cien años, lo cual era reunirse todos bajo la protección de sus murallas.

 

Toda la gente se reunió como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas; y dijeron a Esdras el escriba, que trajese el libro de la ley de Moisés, el cual Jehová había dado a Israel. (Nehemías 8:1).

 

El primer paso para iniciar el camino a la restauración fue con esta simple pero muy importante orden: “traer el Libro”. Después de muchos años de privacion espiritual, que los guio a la separación espiritual, los Judíos demandaron la única cosa que podía traer la restauración: El Libro de Dios. Mientras que la gente no demande traer el Libro, su estado espiritual nunca cambiara. Las personas que se encuentran divididas por cuestiones religiosas y las personas que están separadas de Dios tienen que entender que la unidad, la reconciliación y el perdón de pecados solamente se pueden obtener si regresamos a los términos de Dios. Nosotros, por nuestra impiedad, nunca pudiéramos saber cómo acercarnos a Dios y ser reconciliados con Él, si no se hubiera revelado la forma (1 Corintios 2:11:13). Dios a planeado y a provisto todo lo necesario para que el hombre pueda ser restaurado. Porque Dios reveló Su voluntad a los “apóstoles y profetas” de lo cual ellos lo escribieron y hoy podemos estar seguros qué es lo que Dios espera de nosotros y qué es lo que le agrada y le desagrada (Efesios 3:3-5).

 

La escritura es útil, nos puede ayudar a estar completos, preparados para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17), e incluyen todas las cosas que corresponden a la vida y a la piedad (2 Pedro 1:3). El Apóstol Pedro exhortó, “Si alguno hable, hable de acuerdo a las palabras de Dios” (1 Pedro 4:11). El Apóstol Juan advirtió de cambiar el mensaje de Dios (Apocalipsis 22:18-19). Estas escrituras nos exhortan a demandar en traer el Libro y el Libro solamente. Las doctrinas de hombres solamente traerán división, adoración incorrecta y un sentido falso de seguridad. Solamente el Libro de Dios puede traer una restauración verdadera.

Escucha y Entiende El Libro

Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo.Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. (Neh. 8:2-3)

Esdras leyó la Ley al pueblo porque era necesario que escucharan. Escuchar la palabra de Dios es necesario para que haya una restauración. El Apóstol Pedro inició su primer sermón evangelistico al demandar que escucharan sus palabras (Hechos 2:14). Pedro supo que para que estos hombres obtuvieran el perdón de sus pecados era necesario que el mensaje del evangelio fuera comunicado a ellos. El Apóstol Pablo pregunto, ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ,17Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:14,17).

 

Siguiendo adelante, los Judíos en el tiempo de Esdras estaban listos para escuchar. “los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la Ley” (Nehemías 8:3). Ellos deseaban escuchar lo que el Libro tenía que decir y mostraron respeto a él (Neh. 8:5). No solamente respetaron el libro porque era antiguo, sino porque era autoritativo. Era eso que “Dios había mandado a Israel.” Para que la Biblia tenga el impacto necesario en nuestra vida, tenemos que poseer la actitud que refleja nuestra creencia en ella como la Palabra de Dios con autoridad. Necesitamos acercarnos a las escrituras con oídos atentos y dispuestos en aceptar las enseñanzas.

Tenemos que decir, “si la Biblia lo dice, entonces es ley”. Noten que Jesucristo advirtió en Marcos 4:24, “Mirad lo que oís,” pero en Lucas 8:18 exhortó, “Mirad pues cómo oís.” Una actitud irreverente hacia las escrituras puede estorbarnos la recepción y el entendimiento de ellas.

Con todo esto, comprendiendo que lo que escucharon era vital. Dios no nos pide que sigamos supersticiones sin sentido, vanas repeticiones, o tradición de hombre. Nuestra fe descansa en una interpretación y aplicación inteligente.

 

Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. (Neh. 8:8,12)

 

Cuando Felipe se acercó al carruaje del etíope y escuchó que estaba leyendo las escrituras le preguntó, “¿Entiendes lo que lees?” (Hechos 8:30). Cuando Jesucristo explico la parábola del sembrador, dijo, “23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.” (Mateo 13:23). Obviamente, muchas personas leen la palabra de Dios y reaccionan diferente. La persona que da buen fruto es aquella que con corazón bueno y honesto entiende (Lucas 8:15). La tierra en donde cae la semilla tiene que ser receptiva.

Los Judíos de Nehemías 8 eran receptivos. “porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.” (8:9) ¿Por qué lloraban? Tenían corazones tiernos y sinceros. ¿Fueron lágrimas de felicidad? A lo mejor. Pero seguramente estas lágrimas fueron lágrimas de dolor porque las escrituras les hacían ver sus pecados. No podremos tener una restauración al menos que se notifique el pecado y se arrepientan de él. El hijo prodigo de Lucas 15 tenía que reconocerse a él mismo y sus errores, antes de regresar a casa. En Nehemías 8:9, los Judíos derramaban lágrimas de dolor porque al escuchar el Libro, entendían cuán lejos de Dios se habían apartado.

En la segunda carta de Pablo a los Corintios, Pablo menciona el resultado de su primer carta que fue enviada a ellos: “Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó.Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.” (2 Corintios 7:8-10).

Pablo se alegraba porque la tristeza de ellos les produjo resultados. Por mas difícil que sea, es necesario examinarnos a nosotros mismos con un corazón sincero, para hacer los cambios y las correcciones necesarias en nuestras vidas. No es que Dios quiera que estemos tristes pero quiere que esa tristeza nos motive a cambiar.

Obedezcan el Libro

El día después que Esdras leyó el Libro, los jefes de familias se reunieron con él para recibir más instrucción de la ley de Dios. Allí descubrieron que en el séptimo mes, la Ley ordenaba que los hijos de Israel debían habitar en tabernáculos en observación a la Fiesta de los Tabernáculos (Deuteronomio 16:16; Levítico 23:42). Leemos en Nehemías 8:15-17, “15 y que hiciesen saber, y pasar pregón por todas sus ciudades y por Jerusalén, diciendo: Salid al monte, y traed ramas de olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras y de todo árbol frondoso, para hacer tabernáculos, como está escrito.16 Salió, pues, el pueblo, y trajeron ramas e hicieron tabernáculos, cada uno sobre su terrado, en sus patios, en los patios de la casa de Dios, en la plaza de la puerta de las Aguas, y en la plaza de la puerta de Efraín.17 Y toda la congregación que volvió de la cautividad hizo tabernáculos, y en tabernáculos habitó; porque desde los días de Josué hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande.”

No solamente aprendieron lo que Dios había ordenado, pero obedecieron lo que Dios requería. Leyeron el Libro y lo Obedecieron. 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Santiago 1:21-22). Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; (1 Juan 1:6).

Jesucristo enseñó la diferencia entre el hombre prudente y el hombre insensato y aquel que es prudente es aquel que escucha y obedece (Mateo 7:24-27). No importa cuánto leamos, escuchemos, y aprendamos, si no lo aplicamos y obedecemos nuestra relación con Dios jamás será restaurada.

 

Continuemos Siguiendo el Libro

18 Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último; e hicieron la fiesta solemne por siete días, y el octavo día fue de solemne asamblea, según el rito. (Nehemías 8:18).

La Restauración no fue un experimento sino un compromiso. Una vez que se ha logrado la restauración, tenemos que comprometernos de continuar y seguir los caminos de Dios. Jesucristo les dijo a algunos Judíos que habían creído en Él, “31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8:31-32). 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. (Santiago 1:25).

Para que exista una Restauración, se necesita ser fiel hasta la muerte (Apocalipsis 2:10). Si tu compromiso con Dios fue ayer o hace años, no te servirá de nada si no eres fiel hoy. Independientemente de las generaciones pasadas, es responsabilidad que cada nueva generación aprenda y practique los caminos de Dios.

Conclusión

El capítulo 8 de Nehemías, enseña de un tiempo hermoso en la historia del pueblo de Dios. Durante este periodo extraordinario, es claro ver lo que las personas pueden lograr, cuando  están determinadas a hacer algo. Los principios simples que encontramos en este capítulo pueden ser imitados por cualquier persona que desea Restauración. Si las personas determinan en su mente restaurar el Cristianismo del Nuevo Testamento, nada ni nadie los puede parar de hacerlo.

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¿Podemos Entender La Biblia De La Misma Manera?

En nuestro mundo moderno, los hombres han formado muchas sectas diferentes y han enseñado muchas doctrinas contradictorias, no obstante, todos afirman siguir la Biblia hasta cierto punto. Muchas personas han visto la confusión entre los líderes religiosos y han perdido la esperanza. Ellos piensan que si los predicadores no pueden ponerse de acuerdo, ¿qué esperanza tiene la gente común para estar de acuerdo en las enseñas de la Biblia? Muchos han tomado refugio en la idea que no es posible que todos entendamos la Biblia de la misma manera. Si la Biblia es verdad, la obediencia a sus mandamientos trae la única esperanza de salvación. Si la Biblia tiene que ser obedecida, entonces tiene que ser entendida. ¿Podemos entender la Biblia de la misma manera? o ¿para usted la Biblia tiene un significado y para mí tiene otros significado diferente?

La palabra más frecuentemente traducida “entender” en la Biblia es una palabra que significa ” ejercer la mente, comprender, captar” según el Diccionario Griego Strong. Dios nos ha dado una revelación. Cuenta con los hombres escuchen o lean los hechos de esta revelación y ejercen la mente, y capten el significado. Esto no es una operación extraña; lo hacemos esto todos los días. Por ejemplo, encontramos un problema de matemáticas: dos más dos son ¿qué? Toda persona de cualquier nivel de inteligencia entiende y sabe que solamente hay una respuesta a esta ecuación, y es cuatro. Si alguien da una respuesta diferente, es que no hubo entendimiento o no hubo respeto por la verdad. ¿Puede la gente entender algo y todavía verlo de forma diferente? No, como muestra la ecuación de antes, tienen que comprenderlo de la misma manera. El verlo de manera diferente implica una falta de comprensión. Hay muchas maneras de no ver las cosas, pero si lo vemos del todo, lo veremos igual.

¿Tiene la capacidad el hombre de entender la Biblia? Algunos dicen que para que el hombre entienda la Biblia, se requiere una operación inmediata del Espíritu Santo en su corazón. Si así fuera, entonces Dios sería responsable si el hombre no entendiera. Pero, el hombre tiene la capacidad de entender. El hombre es la única criatura que puede comprender las abstracciones, pesar evidencia, razonar de causa a efecto, y de efecto a causa. Debido a su inteligencia, el hombre es moralmente responsable y tendrá que dar cuenta por sus acciones.

¿Puede ser entendida la Biblia? Si la Biblia no puede ser entendida, entonces la falta queda con su autor. ¿Nos ha dado Dios deliberadamente un libro que no podemos entender? ¿Fue incapaz de darnos una revelación que podemos entender? Si decimos que Dios deliberadamente nos dio un libro que no podemos entender, proyectamos una sombra sobre el carácter moral de Dios. Si decimos que Dios no fue capaz de darnos un libro que pudiéramos entender, entonces proyectamos una sombra sobre su poder. Si cualquiera de estas dos alternativas sea verdad, entonces Dios no es el Dios que creemos que sea. La Biblia describe a Dios como aquel que todo lo

sabe, que es lleno de bondad y amor y todopoderoso. Ciertamente, un Dios bueno no nos daría un libro que no podía ser entendido. La Biblia nos dice que “Dios no es Dios de confusión” (1 Corintios 14:33). Ciertamente un Dios plenamente sabio, todopoderoso, que hizo al hombre con la habilidad de razonar, fue capaz de darle un libro que podía ser entendido. Hay que concluir que la Biblia puede ser suficientemente entendida para que el hombre pueda seguir sus instrucciones.

¿Quiere y espera Dios que los hombres entiendan la Biblia de la misma manera? Sí, Dios manda a todos los hombres que entiendan la voluntad de Dios y la hagan. El apóstol Pablo dijo: “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (Efesios 5:17). Juan enseñó que “el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:17), y dijo: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad” (Apocalipsis 22:14). No solamente debemos entenderla, sino que también hay que entendemos de la misma manera. Pablo les mandó a los Corintios: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Corintios 1:10).

Hay muchas causas por las que el hombre no logra entender, entre ellas, la pereza, el prejuicio, la soberbia, la deshonestidad, intereses personales, preferencias emocionales, etc. La mayoría de los desacuerdos surgen a raíz de lo que la Biblia no enseña, y no de lo que la Biblia enseña No estamos en descuerdo en que Pablo tenía un aguijón en la carne (2 Corintios 12:7), pero es posible que estemos en desacuerdo acerca de lo que es el aguijón porque la Biblia no lo dice. Temas controversiales como la membrecía infantil, bautismo por rociar agua, música instrumental en la adoración son prácticas que no se encuentran en el Nuevo Testamento. Podemos estar de acuerdo en lo que la Biblia enseña. El hombre es un ser responsable. Dios le manda entender y obedecer su voluntad. Debe poner a un lado todo prejuicio, soberbia y deshonestidad porque su alma está en juego. No debe estudiar para probar lo que ya piensa, sino que debe acercarse al objetivamente, con oración, reverencia y humildad. Debe tomar en cuenta cuatro cosas en su estudio de la Biblia. (1) ¿Quién habla? No obedecemos las palabras de Satanás que están anotadas en la Biblia. (2) ¿A quién habla? Algunos mandamientos y promesas no nos incluyen. (3) ¿Cuándo fue dicho? (4) ¿Por qué fue dicho? Mucha de la confusión actual acerca de los dones milagrosos podría ser eliminada con estas cuatro reglas sencillas. Algunas promesas tenían solamente una aplicación provisional o local.

Jesús les dijo a los judíos, “Si vosotros permanecierais en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31-32). Si somos estrictamente honestos en el estudio de la Biblia, y estamos listos para usar las reglas ordinarias del sentido común para llegar a conclusiones, sin añadir ni quitar nada de la revelación de Dios, entonces podemos entender la Biblia de la misma manera y evitar la división y la confusión religiosa que ahora se encuentra en el mundo.

Elaborado por Johnny Elmore

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¿Es necesario creer en la Biblia?

La Biblia es el libro del que más se habla, el más leído, y más influyente jamás escrito. Más de 2,600 veces la Biblia reclama la paternidad divina.
Lo dice muchas veces en el Antiguo Testamento: “La palabra del Señor vino a mí diciendo”, “El Señor dijo”, y “Dios habló.” En el Nuevo Testamento, se reclama inspiración en 2 Timoteo 3:16,17 y 2 Pedro 1:20,21.
La Biblia se reclama ser inspirada. Si es un buen libro, probado por sus frutos, Mateo 7:17-20, pues no puede mentir. Pero se reclama ser la palabra de Dios. Es la palabra inspirada de Dios, o el paquete más grande de mentiras.
¿Qué cree usted?
I. Creo que la Biblia es la palabra de Dios por su perfecta unidad.
A. La Biblia es un libro único o sea extraordinario.
1. Es una biblioteca de 66 libros que contienen toda forma de composición.
2. Originalmente, fue escrita en tres idiomas –hebreo, arameo y griego.
3. Fue escrita por 40 hombres de todo tipo de cultura: desde los pastores hasta los reyes.
4. Los escritores vivieron en seis países distintos.
5. Fue escrito en un período de 1600 años.
6. Todavía, dice una historia: la redención del hombre del pecado, y su unidad maravillosa muestra su autoridad divina.
B. No contiene contradicciones.
1. No podría contenerlas y ser la palabra de Dios 1 Corintios 14:33.
2. Se ha contestado las supuestas contradicciones con éxito muchas veces.
3. La unidad y la consistencia muestra que tenía un autor: Dios mismo.
II. Creo que la Biblia es la palabra de Dios por su exactitud histórica y geográfica.
A. Habla con exactitud al tratar prácticamente todas las ramas de la ciencia.
B. No contiene ningún error geográfico, aunque algunos críticos lo dudan.
1. Nínive, por ejemplo: Los arqueólogos encontraron que era realmente “una ciudad grande de tres días de viaje” (Jonás 3:3).
2. Aun los adverbios son correctos : “subiendo a Jerusalén” (Lucas 19:28), en realidad está arriba en elevación; “descendía a Jericó” (Lucas 10:30) realmente está ubicado en un lugar más bajo.
3. The Bible as History, (La Biblia como Historia) por Werner Keller, explica cómo los israelitas usaron la Biblia para determinar lo que debían sembrar, para encontrar los pozos de Abraham e Isaac y las minas de bronce de Salomón en el estado moderno de Israel.
4. National Geographic Magazine (una revista) mencionó que la Biblia es tan exacta que los niños de la escuela en Palestina la usaban como mapa cuando hacían un viaje turístico por la Tierra Santa.
C. No contiene errores históricos.
1. El Rey Sargón, Isaías 20:1, una vez burlado por los críticos, pero los arqueólogos encontraron su palacio real, biblioteca real, y su nombre en todos lados.
2. La arqueología, por excavación de Jericó, revela que el muro se cayó por fuera, y no por dentro, completamente de acuerdo con Josué 6:20.
3. Encontraron la momia de Rameses II, el faraón de la esclavitud egipcia, fue encontrado, con la ciudad de Pithom, y las bodegas edificadas por los esclavos hebreos, la parte baja hecha de adobe que contenía paja, y la parte superior sólo de adobe, completamente de acuerdo con el relato bíblico.
4. Hallaron la momia de Meneptah II, el faraón del éxodo, con un himno de victoria que menciona Israel, y una inscripción que habla de la muerte de su hijo joven, posiblemente en la última de las plagas, como la Biblia dijo.
III. Creo que la Biblia es la palabra de Dios por su profecía cumplida.
A. Profecía: Historia escrita antes de ocurrir.
1. Profecía no es conclusión razonable.
2. No es cálculo, ni generalidades vagas.
3. Justino Mártir, un pagano convertido por la profecía bíblica, dijo: “Declarar que una cosa va a pasar mucho antes que suceda y cumplirla es la obra de Dios o nada es”.
B. El nacimiento, la vida, y la muerte de Jesús fueron profetizados con detalles 1400 años antes de su nacimiento.
C. Fue profetizada la dispersión de la nación judía sin su destrucción, Jeremías 4:27; 5:18; 30:11; 46:28; también Deuteronomio 28.
D. Fue profetizada la destrucción de Jerusalén: Jeremías 50 e Isaías 13 y corroborado por el contemporáneo historiador, Josefo.
E. Fue profetizada la caída de Babilonia antigua, Tiro, Sidón, y Egipto con discernimiento raro.
IV. Creo que la Biblia es la palabra de Dios por su presciencia científica.
La Biblia habla de muchos hechos científicos mucho antes que los hombres los descubrieran.
A. La Circulación de la Sangre, y su Principio para dar Vida es un libro escrito por Harvey en 1615 después de Cristo, pero Moisés lo dijo en el año 1400 antes de Cristo (Levítico 17:11). ¿Quién se lo dijo a Moisés?
B. La redondez de la tierra fue descubierta en el siglo 16, pero Isaías lo habló en el año 800 antes de Cristo. (Isaías 40:22).
C. El principio de gravedad, y la tierra puesta en el espacio fue descubierta por Newton en 1650, pero Job lo dijo en el año 2500 a.C. (Job 26:7). Job, Isaías y Moisés sabían estas cosas porque Dios se las dijo.
V. Creo que la Biblia es la palabra de Dios por su poder e influencia.
A. John R. Green explica como cambió el temperamento de la nación inglesa por la Biblia: El dijo: “Una concepción nueva de la vida y del hombre reemplazó la vieja. Una moral nueva y religiosa se extendió por todas las clases.”
B. Contiene poder para civilizar, producir fe, y cambiar los destinos de los hombres y naciones.
1. Andrew Jackson dijo: “La Biblia es la roca sobre la cual está basada nuestra república.”
2. Horace Greeley dijo: “Es imposible esclavizar mental o físicamente a un pueblo que lee la Biblia.”
3. Un nativo de África le dijo al Doctor Moffat que su perro de caza se había comido dos páginas de la Biblia y que tenía miedo de que el perro ya no sirviera porque ya había visto a guerreros furiosos que habían sido amansados por la Biblia.
C. Muchos críticos y enemigos de la Biblia han muerto, pero ¡la Biblia sigue viviendo!
1. Voltaire predijo: “En otros cien años no habrá una copia de la Biblia en la superficie de la tierra”, pero una sociedad bíblica usó la prensa de Voltaire para imprimir las Biblias y la casa de él para guardarlas.
2. Se ha traducido la Biblia o partes de la Biblia en más de 2000 idiomas.
3. Una niñita dijo: “La Biblia es como una naranja. La puede apretar y siempre contiene más jugo.”
4. La Biblia tiene energía y potencia las cuales no pueden ser agotadas por el hombre.

Escrito por Johnny Elmore
Traducido por Tony Melton

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